miércoles, 2 de mayo de 2018

Eugenio de Nora, D.E.P.

Los niños, muchos niños, piden techo,
lloran alma, tiritan sin rencor.
Acaso está lloviendo, acaso hubo
la naranja que no alcanzó su mano,
o el frío, o las muchísimas estampas
que no vieron jamás. O los zapatos
que están rotos...
              
La letra jota de jugar, jardín,
las letras de alegría que arden solas,
¿dónde yacen? Quisiéramos saber...
              
Los niños quieren recobrar su edad.

Una concha y un pan, un monigote,
bastan, mas ¿dónde están? No veo el rostro
de esos niños debajo de su cara:
veo un disfraz registrador que suma
tiempo, y tiempo de adultos, tiempo y duelo,
dolor y hasta un final. ..que escaparíamos, oh Dios,
qué hacer, qué haríamos, esto
es demasiado, esto no puede ser!
Nosotros, antes, indudable, muchos
ya no tuvimos casi juventud; había
sin Instituto tanto que aprender,
tanto que ver en serio, ojos redondos;
y además qué más da, si era estupendo
vivir ya de verdad... Cumplidos hombres
de doce años               entonces... Nos mataron
al muchacho. Fue triste, pero un niño
está siempre en nosotros.
      Esto ahora...
Qué extraña la vejez si no hubo vida.
Qué edad terrible, adulta sin edad.
¡Qué hacer, digo; qué hacer! Rebotan, vuelven,
aun con rumor de guerra, tierno César
Vallejo, las palabras de aquel llanto:
¡Ah! iDesgraciadamente, hombres humanos,
hay, hermanos, muchísimo que hacer!
Mucho, mucho, ¡así es!
              
"España, pasión de vida" 1945-1950

Exposición NO PASARÁN, 16 días, Madrid 1936

La Canço dels invadists (La canción de los inválidos), más conocida como No passareu, fue escrita en 1915 por Apel.les Mestres (1854-1936), durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

El 19 de julio de 1936, Dolores Ibárruri (1895-1989), conocida como la Pasionaria, pronuncia un histórico discurso, en el que hace suyas las palabras "No pasarán", que se convertirán en el lema de la lucha antifascista: "El Partido Comunista os llama a la lucha. Os llama especialmente a vosotros, obreros, campesinos, intelectuales, a ocupar un puesto en el combate para aplastar definitivamente a los enemigos de la República y de las libertades populares. ¡Viva el Frente Popular! ¡Viva la unión de todos los antifascistas¡Viva la República del pueblo!¡Los fascistas no pasarán!¡No pasarán!"




NO PASARÁN, 16 DÍAS, MADRID 1936

Exposición de la lucha de Madrid contra el fascismo

Del 3 de abril al 1 de julio de 2018

De lunes a domingo de 10 h a 20 h

Sala de Bóvedas de la Casa de la Panadería

sábado, 30 de diciembre de 2017

La ruta´l Tuertu



Expulsonon a los tous peisanos, pero nou los mieus recuerdos
Bañándome na túa augua de carambelu,
nel tou fondu  diminutu, orgullosu y tiernu.

Y mentres, la veiga y la nueche éichanse na túa cama
d’acuáticu sueñu en minúsculu versu
con sabor a comarca y pueblu.

Y la memoria colectiva
y la galbana del branu
y las dus ruedas que voltian.
y un ñiñu que me mira
y una madre que sospira
y una sola poesía.

Si l’aroma de la tierra y la comarca son la túa augua dulce
nu habrá náufragos tesouros enterraos,
ni barcos piratas que te crucien.

Fiyu del Esla, pariente del Dueru,
afluente del pareisu.

Y la memoria colectiva
y la galbana del branu
y las dus ruedas que voltian.
y un ñiñu que me mira
y una madre que sospira
y una sola poesía.

Fiyu del Esla, pariente del Dueru,
afluente del pareisu.
afluente del pareisu.

sábado, 16 de diciembre de 2017

Ramu llionés de Navidá


El Ramo leonés de Navidad (Ramu llionés de navidá, en llionés) es un ornamento recuperado recientemente en las fiestas navideñas, siendo su presencia más constatable en los límites de la provincia de León.

Apariencia del ramo

El ramo consiste en un armazón de madera de forma triangular, semicircular (típico de la comarca de Oumaña) o cuadrada, en el que se sitúan 12 velas simbolizando los meses del año. Del mismo cuelgan diferentes ofrendas, tales como lazos, hilos de lana, puntillas, bordados, rosquillas y frutas. Este armazón se apoya en una vara de madera colocada verticalmente sobre una peana que le sirve de soporte. Al pie del ramo se suele situar de nuevo una cesta con ofrendas, comúnmente castañas y nueces.

Historia

Los orígenes del ramo parecen remontarse a épocas precristianas, en las que el ramo (entendido como una rama de árbol en sí) tenía un carácter votivo como culto a la fertilidad y preludio de la primavera. Es, por tanto, un símbolo pagano asimilado por la Iglesia al parecer a través de las pastoradas (pequeños autos de Navidad que se celebraban en los atrios de las iglesias de las provincias de León, Zamora y Asturias).

La tradición evolucionó del ramo natural a la estructura de madera anteriormente explicada, probablemente por influencia del tenebrario existente dentro de los templos parroquiales donde inicialmente se colocaban. Más tarde empezaron a situarse dentro de los hogares, de un modo similar al árbol de navidad.

Con la despoblación del campo leonés acaecida durante el siglo XX, esta tradición estuvo a punto de perderse por el empuje de otras importadas, como el ya mencionado árbol, y por ser identificado el ramo como algo rural y por tanto desdeñable. Actualmente vive un nuevo renacer al ponerse de moda en la sociedad leonesa, en especial la de la capital provincial.


Fuente: http://es.wikipedia.org


Mi abuelo César y yo junto a mi ramu llionés.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Siempre la misma historia

Siempre es el mismo pueblo
condenado a la misma cuneta
y sus ofertas turísticas
con visitas guiadas al olvido
y letreros enormes que indican:
¡aquí no pasó nada!

Mientras, esa anciana
que todos ignoran
bajo su pañuelo negro
y su vestido negro
y unos ojos hartos
de regar siempre
la misma pena
-con la mirada en el infinito
porque se prometió
no agachar más la cabeza-
guarda la esperanza 
de que alguien
le pregunte
por qué nunca pan,
nunca escuela,
nunca un abrazo,
nunca cerca.

Siempre es el mismo pueblo
y la misma cuneta,
siempre los mismos
cansados de pasar páginas
y heridas que no cicatrizan
y la amnesia que duele
y aún así dignidades
que jamás se perdieron.

Siempre la misma foto
que renace de madrugada
y el mismo espacio
que se interpuso
en la despedida
y la maldita indiferencia
que llevan cargando
demasiados años.

Y es ahí,
en esas cunetas
y en esas batallas
no escuchadas
donde reposa
lo más valeroso
de cada pueblo.
No hagamos
el viaje en balde.