viernes, 13 de febrero de 2009

El número marcado si existe...

Podría no escribir sobre una casa,
sobre una cocina, sobre una habitación,
sobre lo que son esas paredes,
sobre como sacabamos agua de ese pozo,
sobre las castañas en la habitación de arriba,
sobre como íbamos a la casa vieja a echarle a las gallinas,
sobre como íbamos al camino de atrás a recoger hierba,
sobre esas tardes de primavera, sobre esas mañanas de verano,
sobre esos domingos, sobre lo que soy gracias a vosotros,
pero hoy al marcar un teléfono acabado en 7,
casualidades, mi número de la suerte,
una voz impersonal,
me dijo que ya no existía.
Yo le dije que sí, que existía,
que no podían negarme que sí,
que aunque estuviese en Madrid, en Zaragoza, en León,
cuando llamo a ese número,
y siempre que llame,
lo descuelgan y dicen, ¿quién es?
- Abuelos, soy Abel

- Entonces que, te vienes a cenar...

Abel Aparicio González - 2009


2 comentarios:

silvia dijo...

No importa q ese número ya no exista, esas voces, aún siguen existiendo.

Ese número, esa cssa, esa huerta... son recuerdos. Sin embargo, esas voces, son vida, son presente.
Y aunq bien es cierto q los recuerdos forman parte de la vida, disfruta del tiempo que siguen siendo presente, no los conviertas en recuerdos tan rápido...

silvia dijo...

no las conviertas quería decir, je